miércoles, 5 de enero de 2011
Una Sola Lucha
lunes, 6 de diciembre de 2010
EXPULSION A LIDERES MAPUCHES Y EXTRANJEROS
miércoles, 22 de septiembre de 2010
Chile Lo que ocultan los medios
6° VELATÓN PLAZA ÑUÑOA, 19:30 HRS.
POR LA LIBERTAD DE LOS PP MAPUCHES Y EL FIN A LA LEY ANTITERRORISTA
EN HUELGA DE HAMBRE, SOLIDARIDAD CON NUESTROS HERMANOS MAPUCHE
Los representantes del Colectivo 119, Londres 38...
1º Mónica Pilquil...
2º Juan Carlos Chávez Pilquil...
3º Magdalena Navarrete
Jorge Insunza, del Partido Comunista de Chile, está en huelga de hambre.
Universidad de Chile....
1º Carlos Abarca, Presidente Federación de Funcionarios Universidad de Chile.
2º Sandra Jimene, dirigente Federación de Funcionarios Universidad de Chile.
3º Cristina Tapia, dirigente Federación de Funcionarios Universidad de Chile.
4º Verónica Rojas, dirigente Federación de Funcionarios Universidad de Chile.
5º Eugenio Sandoval, dirigente Federación de Funcionarios Universidad de Chile.
6º Ricardo Contreras, dirigente Federación de Funcionarios Universidad de Chile.
7º Ricardo Muñoz, dirigente Federación de Funcionarios Universidad de Chile
Eduardo Sánchez, de la Asamblea Nacional de Derechos Humanos está en huelga de hambre
Patricio Vejar, de la Izquierda Cristiana está en huelga de hambre
Los/las representantes de:
1º Frente Amplio por la Defensa de la Salud.
2º Federación de Profesionales de la Salud (FENPRUS).
3º Fenats Metropolitana.
4º APRUS.
5º Dirección de Atención Primaria del Servicio de Salud Metropolitano Central.
6º Consejo de Desarrollo de Salud Sur
Carlos Huaiquillán Palacios, detenido en la cárcel de Angol está en huelga de hambre
Integrantes del clero de la Iglesia Católica, en Ayuno solidario por las justas demandas del pueblo mapuche...
Alfonso Baeza, sacerdote Diocesano
Pierre Dubois, sacerdote Diocesano
Sergio Torres, sacerdote Diocesano
Pedro Parra, sacerdote de la Congregación de la Santa Cruz
Francisco Belec, sacerdote misionero canadiense
Marcela Pérez, Esclavas del Sagrado Corazón
Paula Torres, Esclavas del Sagrado Corazón
Carolina Madariaga, Buen Pastor
Patricia Contreras, Dominica
Katherine Cruces, Congregación de Jesús
Andrea Castillo, Misionera Catequista
María Ester, Sagrados Corazones
Marisol Cornejo Rojas, Hermanas de Santa Ana
Pamela Robles, Misioneras Dominicas
Candy Calle, Misioneras Dominicas
Germaine Le Nouy, Religiosa Hija del Espíritu Santo.
Jacqueline Sothers, Misionera Dominica del Rosario
Sandra Segovia Gallardo, Dominica de la Presentaciòn
Enrique Moreno, Sagrados corazones
Matías Valenzuela, Sagrados corazones
Francisco de Ferari, Sagrados corazones
Nicolás Viel, Sagrados corazones
Francisco Sepúlveda, Asuncionista
Gonzalo Collipal, Franciscano
Ben Aleonar, Sacerdote del Verbo Divino
Javier Celedón, Sacerdote jesuita
Pablo Fernández, Sacerdote jesuita
Carlos Vidal, Sacerdote jesuita
Fernando Alvear, Sacerdote jesuita
Nicolás Olckers, Sacerdote jesuita
Reimundo Salas, Sacerdote jesuita
Jorge Corvalán, Sacerdote jesuita
Pablo Romero, Sacerdote jesuita
Cristián Gómez, Sacerdote jesuita
Dagoberto Lagos, Sacerdote jesuita
Rodrigo Arévalo, Sacerdote jesuita
Cristóbal Madero, Sacerdote jesuita
Rodrigo Aguayo, Sacerdote jesuita
Pablo Walker, Sacerdote jesuita
Luis García-Huidobro, Sacerdote jesuita
Cristian Contreras, Sacerdote jesuita
Hernán Rojas, Sacerdote jesuita
Carlos Álvarez, Sacerdote jesuita
Nicanor Parra, poeta, después de haber cumplido 96 años, el hermano mayor de Violeta Parra, rompió su silencio de los últimos meses y anunció que se sumará a la huelga de hambre mapuche, abogando por la desmilitarización del territorio mapuche y la no aplicación de la Ley Antiterrorista
Agrupación Mapuche Kilapan. Septiembre, 2010...
Comienzan jornadas de Ayuno Solidario indefinido en apoyo a presos políticos mapuche
El escritor PEDRO LEMEBEL está en huelga de hambreEl actor DANIEL ALCAÍNO está en huelga de hambre
El dirigente de la CUT y Presidente de la Comisión de Trabajadores del Cobre, CRISTIAN CUEVAS está en huelga de hambre
El canta-autor FRANCISCO VILLA está en huelga de hambre
La presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, LORENA PIZARRO está en huelga de hambre
Las representantes de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos:
1º Alicia Lira Matus...
2º Mónica Monsalves...
están en huelga de hambre..
Los estudiantes:
Paul Floor Pilquil, Presidente FEDUSM
Julio Sarmiento Machado, Presidente FECh
Camilo Ballesteros Briones, PresidenteFEUSACH
Eduardo Salazar, Presidente FEUTEM
Erick Coñoman, Vice-Presidente FEUTEM
Felipe Salgado, Vice- Presidente FEUSACH
Ignacio Fuenzalida, Presidente Ciencias U de Chile
Pablo González, Presidente Bachillerato USACH
están en huelga de hambre
El lonco de la comunidad Huilli Lafkenche, ERICK VARGAS QUINCHAMÁN está en huelga de hambre
Los/las representantes de la Coordinación de Organizaciones Autónomas Mapuche de Santiago, COOAMS:
1º José Taimante...
2º Manuel Chocori...
3º Guacolda Chicahual...
están en huelga de hambre
Las representantes de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos:
1º Gabriela Rivera...
2º Marta Vega...
están en huelga de hambre
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Rodrigo Díaz Fonseca
Asistente Social
ONG Gestión y Desarrollo Sustentable GEDES
Temuco-Chile
216366 - 328033 - 098820891
http://gedes.cdmon.org/
Con el Poder de los Pueblos Moveremos el Mundo
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Ecos-Sur
Colectivo de Economía Solidaria del Sur
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Mackarena González Mendoza
Trabajadora Social
sábado, 4 de septiembre de 2010
Chile Luis Sepulveda

Los méritos literarios de Isabel Allende están fuera de cualquier discusión, pero es necesario hacer algunas consideraciones respecto del premio nacional de literatura. En todos los países en los que se da este tipo de premios se supone que se trata de un reconocimiento a toda una vida dedicada a la escritura, en ningún caso se asimila el posible éxito de ventas de una escritora o escritor al potencial general de las exportaciones, sean estas de cobre o de papas fritas, porque esto es confundir el culo con las témporas. Tampoco se suele hacer del premio la polémica del año, pero en Chile, como el presente es -terremoto incluido- bastante sucio, se remplaza entonces con la actualidad burda y banal que llena las televisiones y casi todos los espacios permitidos.
De cara al mundo hay que tapar un hecho, ocultarlo, negar su existencia, porque los 32 mapuche que sostienen una prolongada huelga de hambre, con más que evidente peligro de sus vidas, es algo que ensucia la actualidad protagonizada por una especie de debate intelectual burdo y banal. Para la mayoría de los chilenos, sean estos escritores, escritoras, o gente dedicada al deporte de la chilenidad, los mapuche no existen, y si por casualidad se acepta que están ahí desde antes de la llegada de los europeos, es para considerarlos, o bien molestos en tanto no asumen su rol de decoración “ étnica”, o gente del campo cuyo único futuro es proporcionar mano de obra barata. Mapuchitas para el servicio doméstico, aunque las peruanas son más baratas, o mapuchitos para servir de “hombrecitos” que saben de jardinería, gasfitería, capan gatos y entienden de yerbas silvestres.
Durante doscientos años se ha ocultado, ignorado, negado, un hecho que forma parte de nuestra historia más sucia, y ese hecho es el expolio, el robo, la usurpación de la tierras pertenecientes a ese gran conglomerado humano llamado pueblo mapuche.
Desde la declaración de una independencia dudosa y amañada por los primeros hijos y nietos de encomenderos -¿se puede celebrar esto?- hasta la recuperación de una democracia diseñada por el corset de la dictadura de Pinochet, los reclamos a toda luz justos de los mapuche han sido ignorados o relegados al carpetón de los problemas que se solucionan con el tiempo, es decir hasta cuando desaparezcan como pueblo, como nación, como etnia, como parte del todo cultural americano.
Incluso durante los mil días del gobierno de Allende apenas se rasguñó el problema aplicando los beneficios de una reforma agraria que ignoró el sentir cultural de los mapuche, que omitió su especial relación con la tierra, con el habitat imprescindible para la Gente de la Tierra.
A veces siento asco cuando, luego de unas rondas de pisco sour, rubiecitas y rubiecitos de todas las edades y pelajes sociales, manifiestan su orgullo de llevar algunas gotas de sangre mapuche en las venas. Entonces, “ hay que llevar a este escritor, oye”, me invitan a su parcela o fundo en la región de la Araucanía, para que vea a los mapuche y esas cosas tan lindas que hacen en los telares. Si hay suerte -agregan- es posible que haya alguno tocando la trutruca.
Una huelga de hambre sostenida por más de una semana ocasiona alteraciones peligrosas en el organismo. Resulta evidente que una huelga de hambre mantenida por más de un mes lesiona de manera irrecuperable. Las alteraciones de ritmo cardíaco, de presión, aceleran la cercanía de la muerte, pero de la muerte de unos mapuche, de unos hombres y mujeres sobrevivientes de la Pacificación de la Araucanía –son muy porfiados estos mapuche -agregan- que se niegan a aceptar pasivos el final de su vida como pueblo despojado de una tierra sin la cual no saben, no pueden ni quieren vivir.
En el desierto de Atacama hay 33 mineros atrapados bajo una montaña. Son hombres valerosos que no deberían estar bajo toneladas de rocas si la empresa minera hubiera cumplido con las normas internacionales de seguridad laboral, que estarían con sus familias si en Chile la exigencia de cumplir con las normas no fuera considerada un atentado a la libertad de mercado. Esos mineros y la posibilidad legal -porque las leyes las hacen los patrones para beneficio de ellos mismos- de que la empresa no les pague los días que llevan sepultados, los días que permanecerán sepultados hasta que los rescaten, es parte del presente sucio de Chile, un presente inalterable desde el día en que la dictadura entregó al país a los caprichos del mercado, de ese mercado generador de fortunas dudosas como la del actual presidente. Y ese presente también ha sido ocultado, negado, o ignorado por todos los que han gobernado para mayor poder y gloria del mercado.
Da asco la epidemia de patrioterío burdo y banal que ha generado la tragedia minera. Da asco ver a sujetos como Leonardo Farkas, ese millonario de bronceado eterno made in Miami, de ricitos y porvenir político al estilo de Berlusconi o Piñera, regalando cinco millones de pesos a cada familia de los mineros atrapados, “ sin intenciones políticas”, evidentemente. Cuando esos mineros sean rescatados -y deben ser rescatados cueste lo que cueste- , si a alguno de ellos se le ocurre insistir en un compromiso estatal que vele por la seguridad del trabajo, ¿le aplicarán la legislación anti terrorista?
Los mineros de Atacama, tal como el premio nacional de literatura, son parte de esa actualidad que tapa, oculta, niega, el presente más sucio, y ese es el largo presente de los mapuche.
Treinta y dos hombres del sur están en peligro de muerte porque piden la libertad de los prisioneros políticos de una democracia vigilada por los intereses de mercado. Piden el beneficio legal consagrado en un Estado de Derecho, piden que se les deje de aplicar la odiosa legislación anti terrorista que elimina la presunción de inocencia, y permite acusaciones de testigos encapuchados, juicios a puerta cerrada, tinieblas pseudo legales que los condenan a una toma de posturas radicales –y eso es lo que busca el Estado chileno- que justifique el exterminio, la “solución final” del problema mapuche.
En Chile, ese extraño país con vista al mar y atendido por su dueño, la actualidad inventada se come al presente cargado de suciedad e ignominia. Ahora, la actualidad serán los fastos del bicentenario, se babeará chilenidad en las fondas, hasta la mierda olerá a patriotismo, el bárbaro lema nacional “por la razón o la fuerza” será el himno aglutinador de millones de analfabetos sociales, y el en sur, en el profundo sur, los mapuche, la Gente de la Tierra, continuará su justa lucha negada, ignorada, oculta, reprimida, falseada por los paladines de la chilenidad que, según ellos, “llevan con orgullo gotas de sangre mapuche en las venas“.
Esos 32 mapuche que se juegan la vida en cárceles del sur, son la gente a la que cantó Ercilla cuando escribió sobre la tierra austral:
“la gente que la habita es tan altiva / tan soberbia, gallarda y belicosa / que no ha sido por rey jamás vencida / ni a extranjero dominio sometida”.
Luis Sepúlveda, Gijón, 3 de septiembre de 2010
El anuncio de un probable indulto a criminales directamente involucrados en violaciones de los Derechos Humanos, a crímenes de lesa humanidad, a crímenes de Estado, ha sacado a Chile del letargo informativo internacional y una vez más la conciencia crítica del mundo observa con estupor lo que ocurre en el país austral.
Uso la palabra estupor porque es la más liviana para explicar lo que suscita una extraña democracia regida por una constitución hecha y legada por una dictadura, cuyo único recuerdo posible es el asco y el deseo de que nunca más se imponga una satrapía semejante.
Y más estupor aún causa que sea la iglesia católica la que se inmiscuya en materias que son única y exclusivamente patrocinio de la sociedad civil, con consejos impregnados del característico lenguaje sibilino de la iglesia católica.
No soporto a los curas hablando de sexo porque voluntariamente y siguiendo un pseudo mandato divino que los remonta al medioevo, han renunciado voluntariamente a la sexualidad, con las consecuencias gravísimas de los miles de casos de pedofilia que han asqueado a la sociedad, o con las declaraciones inaceptables como la del obispo de Tenerife, Bernardo Álvares, el que aseguró que “hay niños de provocan y desean el abuso”, o con la ejemplar conducta del fundador de los Legionarios de Cristo, Marcial Macel, que no sólo abusó sexualmente de casi un centenar de seminaristas, sino que además tenía una mexicanísima “casa chica”, con una supuesta esposa, hijos e hijas, de las que también abusaba sexualmente.
Tampoco soporto a los curas hablando del aborto, porque la iglesia como institución medieval que es, basa su discurso en la degradación de la mujer y propone que toda la existencia de la mujer no merece más que dos menciones: la virginidad y la maternidad.
Y al hablar de Derechos Humanos, si bien es cierto que en Chile un sector de la iglesia se puso al lado de las víctimas de la dictadura, también lo es que otro sector, el de los Hasbún, por ejemplo, no sólo aplaudían y justificaban los crímenes atroces de la dictadura sino que la alentaban espiritualmente a ir más lejos, a la aniquilación de los que sufrían, al exterminio de los que defendían un sueño democrático.
Un país dotado de normalidad institucional no precisa del indulto, esa curiosa potestad de reyezuelos, sino de normas fijas que aseguren el imperio de la justicia. Y mucho menos necesita que la iglesia se arrogue una especie de supremacía moral por encima de la voluntad ciudadana.
En Chile costó mucho, demasiado, que la justicia asumiera su responsabilidad, juzgara y condenara a los responsables de los crímenes más atroces y perversos de nuestra historia como país. Fue largo y difícil, y la sociedad tragó sapos, como por ejemplo, que la mayoría de los asesinos condenados esté en cárceles de lujo y que todavía conserven sus rangos y salarios como miembros de las fuerzas armadas. La extraña transición chilena, fundada sobre un pacto con la dictadura que debería avergonzar a todos y todas lo que lo firmaron, a espaldas de la mayoría, nos sumió en la cultura de la aceptación del mal menor, intentó despojarnos de la autoestima ciudadana, nos propuso y propone que nos conformemos con las migajas de los que merecemos. Y eso es justamente lo que la iglesia católica hoy repite al proponer un indulto que incluye a criminales confesos que, aunque sea en sus cárceles de cinco estrellas, deben cumplir íntegramente sus condenas. Una sociedad que perdona, olvida o indulta a violadores de los Derechos Humanos, a los torturaron con entusiasmo, a los que violaron y se ufanaron de sus acciones, a los que degollaron opositores y nunca dieron muestras de arrepentimiento, a los que hicieron desaparecer a más de tres mil compatriotas y se niegan a decir dónde está sus restos, a los que robaron los escasos bienes de sus víctimas, insisto, una sociedad que perdona estas acciones es una sociedad enferma, es una sociedad que perdió su derecho a existir como tal, es una sociedad que acepta voluntariamente la impunidad y la barbarie.
La mayor parte de la sociedad chilena dijo NO a la impunidad y dijo también NO a la prevaricación. Por desgracia estos rotundos NO fueron administrados políticamente por aquellos que -y veinte años de gobierno lo demuestran- no tenían ni la intención ni la voluntad de retornar a la normalidad democrática, al imperio de la sociedad civil.
Una sociedad sana hace cumplir las leyes, respeta las disposiciones judiciales, garantiza la imparcialidad de los juicios y vela por el cumplimiento de las condenas. Una sociedad sana se asegura a sí misma sacando de la vida civil a quienes han violado todas las normas de la convivencia civilizada. Una sociedad sana sabe diferenciar entre el ladrón de gallinas y el que ha fundado una organización estatal para el exterminio de los opositores. Una sociedad sana, verdaderamente sana, les guste o no a los curas y a Piñera, se rige necesariamente por la máxima del Conde de Montecristo: Ni Olvido ni Perdón.
Don Francisco Javier Errázuriz alude a la necesidad de una “justicia con clemencia” o de una “ justicia basada en la misericordia”. ¿No le parece suficiente clemencia que los que sufrimos hayamos desechado la idea de reimplantar la pena capital en Chile? ¿No le parece suficiente misericordia que todavía esperemos un perdón dicho en voz alta y bien pronunciado, por el ejército y por el Estado chileno? ¿No le parece que somos muy justos al permitir que criminales como Manuel Contreras o Miguel Krasnof estén en cárceles de lujo y sean medicados por sus deolencias?
Hay una máxima, real o no, que dice: “al César lo que del César y a Dios lo que de Dios”. Que el gobierno de Piñera y la iglesia sepan: los chilenos, en materia de Derechos Humanos decimos NO al Indulto. No al Perdonazo. No a la Amnesia como razón de Estado. Con todas sus letras y en voz alta, la sociedad chilena grita ¡Ni Olvido ni Perdón!
Luis Sepúlveda, Gijón, 25 de julio de 2010
viernes, 3 de septiembre de 2010
Carta de la niña mapuche a Piñera
Mientras Gobierno chileno niega existencia de Presos Políticos en Chile
el gobierno de Suiza acogió la solicitud de asilo que presentó ante ese país la menor Relmutray Cadín de 11 años, hija de la lonko Juana Calfunao, quien está presa en la cárcel de Temuco acusada de atentado contra la autoridad.
Carta de la Niña Mapuche Relmutray Cadin Calfunao dirigida al Presidente Sebastian Piñera Echeñique
Señor: Sebastián Piñera Echenique Presidente de la República Palacio La Moneda Santiago, Chile Presente:
Lo primero que quiero decirle es que escribo esta carta con mucha tristeza. Mi nombre es Relmutray Cadin Calfunao, de 12 años de edad, en estos momentos vivo en Suiza, y desde el 10 de Septiembre del año 2008 estoy a la espera del resultado de mi solicitud de asilo político en este país. Soy la hija menor de la lonko Juana Calfunao Paillalef, presa política mapuche que se encuentra encarcelada en la cárcel de Temuco por más de 4 años, sentenciada por ofender la a autoridad.
A pesar de la buena conducta de mi madre, y no haber herido ni causado daño a nadie, las autoridades judiciales le han negado en tres ocasiones la solicitud de libertad incondicional. En estos momentos, mi madre está enferma, producto de las torturas, tanto físicas como psicológicas, de las que ha sido objeto durante su detención.
La mala salud de mi madre se ve agravada por la tristeza que la embarga al observar que la vida de su hijo Waikilaf, quien se encuentra en huelga de hambre por más de 50 días, se consume lentamente. Mi hermano Waikilaf se encuentra en huelga de hambre desde el 12 de julio, junto a otros 32 hermanos mapuches. Además de la tristeza que me causa la mala salud de mi madre y de mi hermano, quien en los últimos días ha sido llevado de urgencia al hospital para salvarle la vida, ayer me enteré que otros tres niños mapuches se sumaron a la huelga de hambre, protestando por su inocencia y por haber sufrido torturas en las cárceles chilenas.
Sr. Presidente, yo no entiendo de política, porque soy solo una niña, pero me pregunto, ¿porque existe tanta represión contra mi pueblo? Los mapuches que llevan años encarcelados, como mi madre, no han matado ni robado a nadie, mientras que policías, que en los últimos años han matado a cinco jóvenes e hicieron desaparecer otro, están libres. ¿Donde está la justicia?
Señor presidente, como exiliada mapuche solicito que atienda usted las siguientes demandas que están solicitando mis hermanos mapuches en huelga de hambre:
- No aplicación de la ley antiterrorista
- Derogación del doble procesamiento, civil y militar
- La desmilitarización de las comunidades mapuches, y no más violencia contra los niños y niñas mapuches
- Respeto al debido proceso (juicios justos)
- La retirada de nuestro territorio de las empresas forestales y de
las empresas contaminantes
Señor presidente, a pesar de las pesadillas que me causan el brutal asalto de mi casa, los allanamientos reiterados de mi comunidad y el apaleo de mi madre que observe cuando pequeña, mi gran deseo es volver a mi tierra. Si esta represión cesara en nuestra comunidad y tuviera un hogar, libres de allanamientos y además se respetara a los niños, yo bien podría volver a mi comunidad a disfrutar del paisaje de los ríos y de la naturaleza de mi tierra y volver a estar junto a mis padres y hermanos. “De usted depende, señor presidente”.
Atentamente. Relmutray Cadin Calfunao Exiliada Política Mapuche
Suiza 02 de Septiembre 2010
--Luis Vallés
Cel. (505) 88548730